Antaño, se tenían por cabinas de fotomatón aquellas que con fines comerciales se colocaban en sitios de mucho tráfico de gente, en las que debías insertar una moneda y pagar por cada foto que realizases. No obstante, desde hace algunos años una nueva tendencia ha ido abriéndose paso hasta convertirse en un recurso ampliamente utilizado por los planificadores de eventos en celebraciones de todo tipo, desde bodas hasta fiestas nocturnas, pasando por bautizos, comuniones, ferias, congresos y mucho más.
Garantiza la diversión
Por otro lado, es la alternativa perfecta para bodas, bautizos, comuniones, cumpleaños y demás eventos familiares y cercanos, ya que al mismo tiempo que garantiza la diversión de los invitados.
Inmortalizar y crear recuerdos
Permite la creación de valiosos recuerdos que conservarán toda la vida en un libro de firmas que se confeccione una vez terminada la sesión, o en las fotografías que los invitados se lleven a casa después de que el fotomatón las imprima. No obstante, y con respecto a los fotomatones abiertos, a menudo nuestros clientes suelen solicitar un fotógrafo que inmortalice cada momento de manera personalizada y profesional. Aunque nuestros fotomatones abiertos automatizados son capaces de funcionar de manera autónoma con total garantía, el resultado con un fotógrafo profesional suele mejorar indudablemente.